Un día un Rey se enamoró,
se enamoró por primera vez
se enamoró desde que la vió
a la niña con cara de pez.
Cuentan que el rey Ermitaño,
que todo le salía al revés
conoció en un mes de otoño
a la niña con cara de pez.
Después se la llevó a comer,
se internaron en altamar
después la invitó a beber
terminaron dando que hablar.
Ahora la protege mucho,
en víspera del verano
teme que lo haga cebiche
pobre mi amigo Ermitaño.
Por Elmer Quiroz Nuñez
Poesía picaresca.